El FMI y la Bruja Lola.
Leo en El País la siguiente noticia:
"El Fondo Monetario Internacional insta a España a abaratar el despido y contener los gastos públicos".
¡Qué tios, estos del FMI! Nunca sabes por dónde te van a salir.
Yo de mayor quiero ser Director Gerente del FMI, como Rato, es un trabajo la mar de cómodo. Simplemente tienes que salir de vez en cuando, decir que la economía va así o asá, cosa que puedes ver en cualquier sección económica de un diario e instar, muy serio, al país que toque a abaratar los depidos y reducir el gasto público.
En el caso de España llevamos oyendo la receta al menos (que yo recuerde) desde los primeros 90. Repetidamente se ha abaratado el despido (la última vez hace un mes o así, aunque este trilero diga que no). El paro no baja de dos millones, uno más que cuando Suárez cuando había despidos caros; y la precariedad laboral ha aumentado de forma impresionante.
Por otra parte tampoco explican jamás el porqué de sus recetas, y es que no existe una razón fuera de la pura ideología y la defensa a ultranza del chollo de sus amigos. La necesidad de reducir el gasto público no tiene ninguna base según la macroeconomía (tendría que considerarse en cualquier caso en relación con la recaudación, la marcha del sector exterior y otros factores).
Las recetas del FMI, y los gobiernos golfos que las aplicaron, han hundido en la miseria a decenas de países (por ejemplo la República Dominicana) aumentado el hambre y la pobreza de sus habitantes. Amén de los asesinatos de manifestantes contrarios a dichas medidas. Preconizan el despido barato (o gratis, mejor) como forma de garantizar el empleo estable, y cuando el abaratamiento del depido no surte ese efecto se limitan a decir que no ha sido sufuciente.
Si un adivino de la tele tuviese la tasa de aciertos de los golfos estos se moriría de hambre, al fin y al cabo, todos acertaron al menos cuando se casó el príncipe.
Sin embargo todos los gobiernos "responsables" les escuchan atentamente y obedecen. Porque da igual que funcione o no: la reducción del gasto y el despido libre no es un medio, sino su objetivo. Así que si no mejora la economía da igual, lo suyo ya lo han conseguido.
Son como el malo de "Astérix en La India" el Gurú Dhalekanya: decía que los dioses exigían sangre de la princesa para enviar la lluvia. Cuando su secuaz le dijo "¿Qué pasará si no llueve maestro?", éste explicó que entonces los dioses pedirían la sanre del Rajá. "¿Y si a pesar de todo persiste en no llover, maestro?."
"Entonces ya dará igual", dijo, "porque yo seré Rajá."
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Autor: Luis
Saludos.
Fecha: 23/06/2006 14:05.
Autor: Ahtorn
Fecha: 05/07/2006 18:00.
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Autor: Ángel
Gracias por los ánimos y me alegro de que te gusten.
Fecha: 05/07/2006 23:22.